¿Qué es mejor realizar ejercicio por la mañana o por la tarde?


21 marzo 0 - Interior Sala, Salud -

Todos realizamos ejercicio físico en horas libres, ya sea para combinar con nuestro horario laboral, nuestro horario de estudio, para tener más tiempo de ocio… En definitiva, hacemos deporte cuando podemos, buscando un pequeño hueco al día para poder ejercitarnos.

Hay muchos estudios que indican que realizar ejercicio físico por la mañana mejora nuestro estado mental, haciendo que nuestro estado de ánimo sea más favorable a lo largo del día y obtengamos más energía para realizar todas las tareas que tenemos que completar, ya sea en el trabajo o en el estudio. Aun así, esto es significativo, ya que también existen estudios que dicen que por la mañana aumenta nuestro metabolismo y quemaríamos más calorías de este modo.

Aparte, podemos aprovechar el resto del día, ya que tendremos libre parte de la mañana y toda la parte de la tarde-noche. Incluso puedes aprovechar para realizar entrenamientos mucho más completos. A veces, cuando nos ejercitamos por la tarde o por la noche, dejamos el entrenamiento a medias o no lo completamos del todo.

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La mayoría de los cambios hormonales a lo largo del día se fijan en función del ciclo día-noche, y es por ello por lo que las respuestas al ejercicio obtenidas por la mañana, por la tarde o por la noche son ligeramente distintas. El ser humano está diseñado para mostrar activación en las horas del día y desactivación en horas nocturnas; invertir esos ritmos, aunque posible, es complicado, como bien saben los deportistas que tienen que competir en husos horarios distintos a los de su país de origen. Respecto al entrenamiento de fuerza y sus adaptaciones, la mayoría de los deportistas perciben mejores sensaciones al entrenar por la tarde, pero esto no debe vincularse necesariamente a una mayor eficiencia del entrenamiento.

Cuando entrenamos por la mañana, tenemos que tener presente que nuestro rendimiento en el entrenamiento siempre será mucho más alto cuando hayan pasado al menos dos horas después de desayunar.

Si entrenamos por la tarde, tendremos las energías que nos han dado las dos o tres comidas que hemos hecho previamente, pero también juega en contra nuestra el desgaste físico realizado a lo largo de la jornada.

Por otra parte, retrasar nuestro entrenamiento a las últimas horas del día nos va a perjudicar en nuestro descanso al activar nuestro metabolismo y, además, llegaremos con la batería muy baja, es decir con pocas energías para poder hacer una buena sesión de actividad.

 




Bruno Corral Lorenzo

Bruno Corral Lorenzo

Técnico en Animación Deportiva, Diplomado en E.F, Licenciado en E.F, Máster en Gestión Empresarial del Deporte
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